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Coincidencias 101 a 107 de 107

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101 Se dedicó a actividades agropecuarias. Antes del fallecimiento su padre le entregó la administración del establecimiento de Luyaba, en el departamento natal, con viñedos, frutales y bodega. Agregó a las plantaciones gran cantidad de cítricos. En Conlara estableció mejoras en un campo de su propiedad, incorporándole viñedos y bodega. Al margen de sus actividades privadas, tuvo destacada actuación política en el Oeste de la provincia de Córdoba, en las filas del partido demócrata. Fue elegido Jefe Político del Departamento San Javier en dos oportunidades, la primera entre los años 1912 y 1916, y la segunda desde 1918 hasta 1923. Cuando se levantó el Tercer Censo Nacional el 1—VI—1923 se desempeñó como Secretario de la Subcomisión de la pedanía de Luyaba, actuando como presidente D. Julián Arregui. Fue también elector de presidente de la Nación.
Merced a su entusiasmo y esfuerzos, el partido demócrata obtuvo un triunfo definitivo en el oeste. Su sinceridad, rectitud y carácter bondadoso fueron los resortes que movieron voluntades y adhesiones a su persona y a su ideario político. Falleció en Villa Dolores el 17-1-1930. 
Castellano Castellano, Agustin (I485)
 
102 Se dedicó a la administración del establecimiento de campo que heredara de sus mayores ubicado en Villa Dolores. Castellano Torres, Sixto del corazón de Jesús (I201)
 
103 Se dedicó a las actividades rurales habituales del paraje,primero en las tierras de la estancia de Yacanto, y luego en el campo que adquiriera en San Javier, desempeñando además diversos cargos públicos.
El 27-X-1813 fue dado de alta como Alférez de la Compañía Supernumeraria del Regimiento de milicias regladas de Caballería de Córdoba. Dos años más tarde, ya revistando como Teniente, fue propuesto para el cargo de Juez Pedáneo para el partido de San Javier, por el entonces juez D. José Antonio Moreno, cargo que declinó por razones de índole particular.
A fines de 1819 fue nombrado Capitán de la la. Compañía de San Javier al Norte de las milicias urbanas del Curato, con motivo de la reorganización de las milicias provinciales por el Coronel Má^or D. Juan Antonio Alvarez de Arenales. Y en 1826, por un corto lapso fue Juez de Alzada del Curato.
En 1829 en virtud délos acontecimientos que vivíala provinciaan-te el enfrentamiento de federales y unitarios, el Capitán Castellano revistaba a las órdenes del Coronel Pedernera, quien lo puso al mando de una partida que fue destinada a reforzar las tropas al mando del Coronel D. Hilarión Plaza. Este movimiento que tuvo lugar en octubre inquietó a las tropas unitarias acantonadas en Piedras Blancas', que no advirtieron que las fuerzas que se desplazaban eran déla misma tendencia. La partida al mando de Castellano tomó contacto con las tropas que se hallaban en El Matadero, a cuyo frente estaba el Coronel Balmaceda,' esperando a Plaza que se reunió con ellos el 3-XII-1829.
La situación un tanto comprometida délos unitarios en el oeste de Córdoba movió al jefe de las fuerzas Teniente Coronel Rodríguez a estructurar nuevamente las milicias del departamento de San Javier, nombrando a D. Martín Castellano Comandante de Escuadrón el 24-III-1830. Casi enseguida quedó pacificado el partido y Castellano fue nombrado además Juez Pedáneo de San Javier en abril de ese año.
Tiempo después se produjo en la región del oeste ciertos movimientos de los federales, lo que obligó a los unitarios a tomar posiciones. El Comandante Castellano se estacionó con su escuadrón en El Pantanillo el 27-11-1831, con el objeto de vigilar el valle de San Antonio. Luego con sus 190 milicianos se desplazó hasta el paraje de Las Toscas donde se apostó en mayo.
Poco después y dado su estado de salud precario dejó el servicio armado, limitándose a administrar sus campos, falleciendo en San Javier en V-1847. 
Castellano Barbosa, José Martín (I1585)
 
104 SEGUNDO CASTELLANO CASTRO, n. Yacanto, departamento de San Javier, provincia de Córdoba, el 16-VIII-1830. Estudió en la ciudad de Córdoba y se estableció en Yacanto donde se dedicó a las actividades rurales propias del paraje, e intervino en las lides políticas de la época. Pertenecía al partido mitrista y participó en el pronunciamiento de 1861. Como consecuencia de ello, una partida al mando del Comandante D. Román Celiz, en cumplimiento de una orden de Cornejo, llegó a San Javier y lo arrestó. Fue llevado a San Pedro, con otros vecinos, engrillado. Durante el arresto fueron saqueadas las casas de los comprometidos.
El Gobernador de la provincia D. Roque Ferreyra lo nombró Presidente de la Comisión de Hacienda del Departamento de San Javier, el 27-VII-1864
Dicha Comisión hacía las veces de municipalidad y representaba en el lugar al gobierno provincial, y fue integrada con D. Filemón Torres y con D. Rafael Amenábar, como vocales.
En remate público del 9-VI-1866 compró un campo en la pedanía de Pilar, departamento de Río Segundo, provincia de Córdoba, por intermedio de su hermano D. Francisco Javier Castellano. Dicho campo era de cinco cuadras de frente al río Segundo por el norte y de dos leguas de fondo con una superficie de 674 hectáreas, 96 áreas y 4 centiáreas.
Segundo Castellano dejó su propiedad de Yacanto y se trasladó con su familia fundando una pequeña estancia en Pilar.
El 18-VII-1877 fue nombrado Secretario de la Jefatura Política del departamento Río Segundo, cargo del cual hubo de hacerse cargo nuevamente el 6-X-1881.
Hombre profundamente religioso reunía todos las tardes al personal de la estancia de Río Segundo y junto a su familia dirigía el Santo Rosario, y luego les hacía unas breves reflexiones. La amenidad de su conversación y la claridad de su exposición movieron, en cierta oportunidad, al padre Brochero, a exclamar: “Este Segundo explica mucho mejor que yo los Evangelios”.
Falleció de neumonía en la ciudad de Córdoba el 21—XI—1888.
La estancia de D. Segundo Castellano de Pilar, fue vendida por sus hijos en 1903 al doctor D. Carlos Tagle, con todo lo edificado, clavado y plantado y con la mitad del agua del canal que poseía en común con Da. Justa Tisera y con D. Benjamín Castellano.
 
Castellano Castellano, Segundo (I220)
 
105 Temístocles Mariano Castellano Barbosa, n. Córdoba el 30-IV-1883, y b. Catedral el l-V-1883, con el padrinazgo del doctor D. Salustiano Torres y .de Da. Carlota Castellano. Cursó sus estudios en su ciudad natal, ingresando luego en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Córdoba en la cual obtuvo el título de médico cirujano en 1906, y de doctor en medicina en 1910, Se trasladó a Buenos Aires donde fue médico agregado de sala en el Hospital Rawson en 1911, y más tarde Jefe de Clínica Médica del servicio del doctor D. Alejandro Centeno. Viajó a Europa para perfeccionar sus estudios y lo hizo en Francia y especialmente en Alemania. Cuando regresó al país se estableció en su ciudad natal donde abrió su consultorio. Fue profesor suplen¬te por concurso en la Facultad de Medicina de la Universidad de Córdo¬ba en 1914, y ganó la cátedra titular de Patología Médica por concurso también en 1918. En 1926 fue nombrado catedrático titular de Clínica médica. Fue Consejero de la Facultad de Medicina, Delegado ante el H. Consejo Superior de la Universidad de Córdoba y, cuando en 1932 la Facultad nombrada quedó acéfala fue nombrado para formar un Conse¬jo Directivo “ad-hoc”. En 1946, por razones políticas fue separado de la cátedra universitaria y en 1955 la Universidad Nacional de Córdoba le dio el título de profesor honorario.
También hizo la carrera hospitalaria, primero en las Salas 2da. y 6ta. del Hospital San Roque, y tiempo después en el Hospital de Clínicas, actuando en las Salas 2da., 6ta. 8va. y 7ma.
Fue un destacado especialista en Clínica Médica gozando de gran nombradía tanto en el país como en el extranjero. Fue miembro de la So¬ciedad de Gastroenterología de Buenos Aires y correspondiente del Círculo Médico de Rosario, provincia de Santa Fe, entre otras muchas instituciones.
En 1937 fue designado miembro de la Academia Nacional de Medicina, y al año siguiente, participó activamente en el Congreso Nacional de Medicina celebrado en Córdoba, siendo Presidente de la Sección Clínica Médica. Sus trabajos -que lo fueron muchos- tuvieron amplia difusión en los medios científicos. Entre ellos podemos recordar el titulado “Tratamiento de las enfermedades cardio-circulatorias" en colaboración con los médicos de su clínica.
Falleció en Córdoba el 27-X-1963.
Cm. Córdoba con Da. ESTELA VELEZ, h. de D. Juan José Vélez y de de Da. Estela Luna y Olmos (vid. VELEZ VI.). Sin sucesión.
 
Castellano Barbosa, Temistocles Mariano (I474)
 
106 Un ocho de noviembre de 1892, llegaba a este, nuestro mundo transerrano, Ernesto Severo Castellano, que fuera en su adultez un faro de ética, compromiso social y humano en el ejercicio de la medicina y también en sus prácticas políticas.-

Hijo de José María Castellano y Rosa Torres, cursó sus estudios secundarios en Villa del Rosario y se graduó como médico en la Universidad Nacional de Córdoba, a los 24 años de edad.-
Viajó a Europa y se le amplió el mundo, al leer a Unamuno. Como en un retiro espiritual se fue nutriendo, para luego, como el altruista que fue, entregarse al prójimo.-
En un comienzo ejerció la profesión, durante un tiempo en Brinkmann, Depto. San Justo, pero retornó a Villa Dolores, donde desplegó a lo largo de toda su vida, como las caras de un prisma, su perfil de hombre con mayúscula. De esos hombres de los que debe enorgullecerse la sociedad toda.-
Ernesto S.Castellano es un hijo de la tierra, de nuestra tierra y su figura debe evocarse una y otra vez, tanto por sus cualidades morales, científicas, políticas y su alma de filántropo.-
Hay en él un profundo amante de las tradiciones de la tierra, que lo vio nacer y a las que no fue ajena su propia vida, ya que se entonó con el pueblo, con el común, sirviéndolo en el ejercicio de sus prácticas médicas, llegando en su viejo auto conducido por Heleno su chofer, a lugares muy alejados del centro urbano, para paliar sufrimientos y darse a los otros. .-
Corren numerosas anécdotas sobre su valiosa vida que lo humanizan aún más.-
Él, que provenía de una familia fundacional, colonizadora de este Valle, supo abajarse a los criollos, a los viejos arrieros “de patas encorvadas”, según su expresión, que andaban miles de leguas junto a su padre para comerciar hacienda y frutos de la región, con la zona de Cuyo llegando hasta Chile, muchas veces.-
Todo el bagaje de experiencias vividas en aquellos arreos, que duraban meses, enriqueció su espíritu y en los artículos que fuera publicando en diarios como “La Voz del Interior, “Los Principios”,” El Oeste”, etc. contribuyó como un historiador y “pasador” para las nuevas generaciones, a difundir las historias del lugar, ensambladas con acontecimientos provinciales y nacionales.-
Publicó con edición del autor sus “Tradiciones del Oeste Cordobés” en dos tomos,-hoy agotados- grandes capítulos netamente vívidos de los enfrentamientos entre unitarios y federales, ocurridos en nuestro Valle, leyendas, descripción del paisaje, relatos sobre gauchos salteadores como en el caso de Santos Guayama, costumbres, un magnífico y épico relato del combate de Villa Dolores y del sitio de San Pedro (1863), los perfiles de los llanistas del Chacho Peñaloza. Nos habla de los últimos días del gran político que fuera Lisandro de la Torre y su estadía en Pinas, etc.
Sobre todo, en esta próxima celebración del día de la Tradición, hay que destacar que Ernesto Castellano, rescata de un modo admirable el sentir y la vida de los gauchos. En el Capítulo “Los gauchos hablan de filosofía” nos deja su profundo conocimiento del alma del hombre de tierra adentro, y aún más, los nombra uno por uno, precisamente a esos seres, que la historia relatada desde otra posición social, ignora. Él va citando sus nombres, con admiración e intención de perpetuarlos en la memoria colectiva.-
Podríamos hablar de su prestigio como médico, de su acción política en el Partido Demócrata, que lo llevó a la intendencia de V. Dolores en 1925 y al año siguiente ocupó la banca de senador por el Depto. San Javier; también de la fundación del diario “Democracia” en 1942, con el único objetivo de apoyar la candidatura del Dr. Ramón J. Cárcano para la presidencia de la Nación. Acto eleccionario que fuera abortado por la revolución militar del 4 de junio 1943. Este hecho hizo que el diario se vendiera pasados dos años a la editorial y luego pasara a manos de los Tello.-
Un rasgo más de su honestidad nos cuenta Cholo Vila: el diario había sido financiado por suscripción de amigos, que compartían la faena política con Castellano, pero a la hora de su venta, cada uno de ellos recibió el importe que habían invertido en aquel emprendimiento periodístico.—
El filántropo: si hay algo que muestra la exquisita sensibilidad de su espíritu, es su objetivo de vida que aparece reiterado, entres las páginas de sus “Tradiciones…”: fundar, legar un hogar de ancianos. Él que no tuvo hijos, iba comprando todas las casitas, que estaban a su alcance para financiar el funcionamiento del hogar que creó y estableció en tierras de su propiedad (ubicado en las proximidades del cementerio) . Lo bautizó “Camino a San Juan”, porque precisamente por allí pasaban altritempi, las tropas de arrieros con su padre y a veces con él mismo, hacia su destino cuyano… El hogar fue puesto en manos de las Hnas. Vicentinas que hasta hoy lo dirigen con amor y vocación de servicio.-
Llegada la edad del retiro en 1958, se instaló en su estancia “La Faldita”, donde se dedicó a las tares rurales que tanto amaba. Cuentan,- no lo he podido hallar-, que fue autor de un profundo estudio sobre el ganado Aberdeen Angus y sus ventajas para la zona, y expuesto de la Sociedad Rural de V. Dolores.-
Cuando los años pesaron, se radicó nuevamente en Villa Dolores, al cumplir 90 años la Municipalidad de V.Dolores lo declaró “Ciudadano Honorable”. Murió a los 95 años un 17 de enero de 1988.-
Dese 1992 y por iniciativa de la Junta Municipal de Historia de V. Dolores, una calle lleva su nombre.-
En el Día de la Tradición vaya nuestro homenaje citando a Enrique Nores Martínez, en oportunidad de la edición del primer libro: “”El autor es una personalidad ilustre de Córdoba. Pertenece por derecho propio, a una generación de ciudadanos, que lamentablemente parece no repetirse…””…cristiano de sentimientos pertenece a la no rica nómina, de aquellos hombres que hicieron una ley de su vida: “el que la mano derecha ignore lo que hace la izquierda”.-

Prof. Beatriz Tombeur 
Castellano, Ernesto Severo (I571)
 
107 Viudo de Da. Clara Rosa Martínez, D. Daniel Castellano cm. 2° en el oratorio particular de la familia en el Barrio El Porvenir, el 4-VII-1942 con Da. VICTORIA ELENA CASTELLANO, h. de D. Agustín Castellano y de Da. Palmira Ortiz Barbosa (vid. más arriba 1.1.2. 3. 6.3.). Fueron padrinos de la boda el doctor D. Ernesto Castellano y la madre de la novia. Familia: Daniel Castellano Torres / Victoria Elena Castellano Ortiz (F29)
 

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