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27 Sep 2026 Historias

Acequias y Canales

Era la época en que inició la construcción de las acequias o canales de riego particulares, notable esfuerzo de los vecinos. Torres, López, Hormaeches, Sotos, Arias, Castellanos, fue­ron pioneros de la civilización. Entonces se hicieron las estancias. Ya era Dolores, eminente­mente trabajadora. Después con el ferrocarril vino el esfuerzo extranjero a intensificar la producción y fomentar industrias.

En aquel atardecer del 20 de marzo de 1863 volvían los patrones con los peones de sembrar y abordar el trigo, balaban los bueyes recién desuncidos 1 y la majada regresaba a las casas levan­tando polvo, mientras los chimangos compañeros del boyero con su vuelo ondulante, que­brado, trazaban arabescos en el cielo de la tarde serena.

Don Estanislao Castellano vivía en “Las Casas viejas”, cerca de Piedra Pintada.

Terminado el trabajo de ese día, acababa de bajarse del caballo y sentado en el patio tomaba fresco. De pronto las gallinas en el árbol hacen el chillido característico de la llegada de un ex­traño. Se siente apagado tropel, pero los perros no ladran.

— Buenas tardes don Estanislao.

— Juan Ignacio! Bájese.

— Voy apurado señor. Quiero darle un mensaje. Doña Martina me encargó: “Dígale al cumpa Estanislao que ya le encontré los bueyes que se le perdieron en el último arreo” a San Juan.

Era doña “Martina Chapanay” 2, la cabecilla famosa que apoyaba gobiernos de orden en San Juan, y tenía su campamento en las márgenes del Bermejo (el “Mermejo” de los sufridos tro­peros, de los nobles y fuertes arrieros)

Y el viajero solitario a la marcha elástica de sus caballos, tomó el camino que costeaba el arroyo de las Tapias, hundiéndose en las sombras, sereno, tranquilo, entre el gruñido de las vizcachas, el vuelo de los pájaros nocturnos y los ruidos de la noche familiares a su oído.

Ernesto S. Castellano
Tradiciones del Oeste Cordobés
Primera Parte – Año 1982

  1. Desuncir: Quitar del yugo las bestias sujetas a él. RAE ↩
  2. Martina Chapanay (c. 1800–1887) fue una destacada baquiana, chasqui y combatiente de las guerras civiles en la región cuyana: Retiro y legado: Pasó su vejez en Mogna (San Juan) ejerciendo la medicina tradicional y falleció en 1887. Su figura pervive como un ícono de la memoria oral y la tradición histórica de Cuyo. Origen: Hija de un cacique huarpe y una cautiva criolla en las Lagunas de Guanacache (San Juan/Mendoza). Creció con notable destreza en el rastreo, la equitación y las armas criollas. Luchas patrias y federales: Colaboró como baquiana para el Ejército de los Andes de San Martín y combatió en las montoneras federales bajo las órdenes de Facundo Quiroga y «El Chacho» Peñaloza. Duelo moral: Tras el asesinato de Peñaloza en 1863, increpó públicamente a su ejecutor, el mayor Pablo Irrazábal; al ver su cobardía y falta de agallas para batirse a duelo, le perdonó la vida con desprecio. Bandolerismo e indulto: Lideró asaltos a carretas y estancias cuyos botines compartía con pobladores locales desposeídos (pero con don Estanislao se porto bien, dato mata a relato). Más tarde fue indultada e incorporada a las fuerzas policiales de San Juan por Nazario Benavídez. Retiro y legado: Pasó su vejez en Mogna (San Juan) ejerciendo la medicina tradicional y falleció en 1887. Su figura pervive como un ícono de la memoria oral y la tradición histórica de Cuyo. ↩

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