— Buenas tardes don Estanislao.
— Juan Ignacio! Bájese.
— Voy apurado señor. Quiero darle un mensaje. Doña Martina me encargó: “Dígale al cumpa Estanislao que ya le encontré los bueyes que se le perdieron en el último arreo” a San Juan.
Era doña “Martina Chapanay” 2, la cabecilla famosa que apoyaba gobiernos de orden en San Juan, y tenía su campamento en las márgenes del Bermejo (el “Mermejo” de los sufridos troperos, de los nobles y fuertes arrieros)
Y el viajero solitario a la marcha elástica de sus caballos, tomó el camino que costeaba el arroyo de las Tapias, hundiéndose en las sombras, sereno, tranquilo, entre el gruñido de las vizcachas, el vuelo de los pájaros nocturnos y los ruidos de la noche familiares a su oído.
Ernesto S. Castellano
Tradiciones del Oeste Cordobés
Primera Parte – Año 1982
- Desuncir: Quitar del yugo las bestias sujetas a él. RAE ↩
- Martina Chapanay (c. 1800–1887) fue una destacada baquiana, chasqui y combatiente de las guerras civiles en la región cuyana: Retiro y legado: Pasó su vejez en Mogna (San Juan) ejerciendo la medicina tradicional y falleció en 1887. Su figura pervive como un ícono de la memoria oral y la tradición histórica de Cuyo. Origen: Hija de un cacique huarpe y una cautiva criolla en las Lagunas de Guanacache (San Juan/Mendoza). Creció con notable destreza en el rastreo, la equitación y las armas criollas. Luchas patrias y federales: Colaboró como baquiana para el Ejército de los Andes de San Martín y combatió en las montoneras federales bajo las órdenes de Facundo Quiroga y «El Chacho» Peñaloza. Duelo moral: Tras el asesinato de Peñaloza en 1863, increpó públicamente a su ejecutor, el mayor Pablo Irrazábal; al ver su cobardía y falta de agallas para batirse a duelo, le perdonó la vida con desprecio. Bandolerismo e indulto: Lideró asaltos a carretas y estancias cuyos botines compartía con pobladores locales desposeídos (pero con don Estanislao se porto bien, dato mata a relato). Más tarde fue indultada e incorporada a las fuerzas policiales de San Juan por Nazario Benavídez. Retiro y legado: Pasó su vejez en Mogna (San Juan) ejerciendo la medicina tradicional y falleció en 1887. Su figura pervive como un ícono de la memoria oral y la tradición histórica de Cuyo. ↩